MUJERES QUE CREAMOS Y SOÑAMOS - 1 AÑO

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lunes, 13 de diciembre de 2010

Que veinte años no es nada. . . - Viviana Altamirano

Camino por las calles santiaguinas donde la primavera comienza con su frío nocturno, lluvias inesperadas para todos los que como yo esperan sólo el sol primaveral, quiero sol para que el calor derrita mis nieves del alma que se han acumulado en las tierras del norte.
Miro a mi gente con la curiosidad hambrienta de tantos días sin ellos, una sonrisa, un asiento cedido en el metro o en las micros, aquí de nuevo me muevo ahora como pez en agua comparado con hace seis años atrás. Seis años hace que comencé a viajar a Chile cada año,aunque todavía voy a pagar una cuenta de mi hermana de Ripley al Banco Falabella y me miran como si estuviese loca de remate.
Pero mi corazón está aquí,como está en el norte donde tengo parte de mi familia,mi hija, mi amor, mi gente también mis amigos.  Esta dualidad es parte mía y de tantos, ya no soy sólo parte de Chile.
Mi familia, la disfruto con los típicos encuentros, las comilonas risas y lágrimas que fluyen al calor del vino nos ponemos al día con las vidas que hemos vivido separados más de un cuarto de siglo.
Y cada vez pienso :nosotros los de entonces seguimos siendo los mismos...que veinte años no es nada... como dice el tango, siento el mismo calor humano, escucho los mismos chistes, parece que algunas cosas están detenidas en el tiempo.
Ahora vivo en Santiago Centro con sus casonas viejas, albergando a hermanos peruanos que viven en condiciones paupérrimas,antaño mansiones de los ricos.  Sus calles de cunetas altas mudos testigos del barrial de antes me llevan al pasado.
Hoy caminan por las calles pieles blancas y morenas del altiplano entre otras tantas, compartiendo el boliche de la esquina que vende marraquetas y hallullas con su letrero de siempre NO SE FIA.
Ahora hay sopaipillas, pan de pascua, cola de mono todo el año.  Si , todo cambiado, sin embargo mi corazón palpita con la misma fuerza de la década de los -70 porque es mi país, mi gente aquí no soy extranjera nadie me pregunta que de donde vengo y me siento bienvenida he vuelto a mi casa mi casa sentimental.
Por otro lado al estar en Chile aparte de extrañar a mi gente de Suecia extraño el orden en todo,todas las comodidades, como el ducharme sin necesidad de prender el gas, el llegar a la hora, el respeto a las promesas, la naturaleza sueca con sus bosques y lagos siempre cercanos.  La tranquilidad en la que me puedo sumergir, la honestidad de esta gente a la cual aprendí a querer, respetar y comprender y pienso que lo más acertado es sacar lo más bueno de cada cultura, lo que no significa que sea ni fácil ni doloroso, como la vida misma quizás ,pienso que el ser humano tiene varias identidades y vive con ellas como por ejemplo en mi caso entre otras ,el ser mujer,extranjera,chilena,sueca,minoría,extraterrestre para mucha gente "normal", y pienso que es ser normal acá y en Chile es diferente ya que la normalidad depende de la cultura también y sus límites son bastante borrosos y es difícil definir el concepto.
Bueno, al regresar, aparte de sacar las botas de invierno, el abrigo,la bufanda y los guantes para enfrentar el invierno pienso,estoy en Suecia y saco mi identidad sueca y paso a "hacerme la sueca"como dicen en Chile.
Lucho por vivir o sobrevivir en esta vida a la cual le trato de encontrar siempre sentido.

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